viernes, 14 de septiembre de 2001

Nintendo GameCube

Cuanto más mayor me hago, más interesante encuentro 
como algo puede llegar a ser mucho más popular después 
de su vida comercial que durante la misma.

No ocurre siempre, no ocurre a menudo, pero las razones
por las que algo pueda saltar al interés general una vez
ha pasado su tiempo pueden ser muy variadas.

Tanto que a veces soy incapaz de saber por qué.
¿Será la forma?
¿Serán los juegos?
¿Serán los mandos y multijugador a cuatro?
¿Será la retrocompatibilidad de su sucesora?
¿Será debido a un movimiento hipster de esos?
Realmente no tengo una respuesta clara.
Pero, en el fondo, me alegro de que ocurra de vez en cuando.

...Incluso si tengo que leer a gente suplicando ruidosamente durante años en todos 
los sitios habidos y por haber pidiendo que incluyan en la Consola Virtual a Nintendo GameCube.




miércoles, 21 de marzo de 2001

Game Boy Advance

Yo siempre he pensado que la competencia (no tóxica, obviamente) es algo muy útil, 
y es que en cuanto a videojuegos, tener varios sistemas sanos con un éxito relativamente
cercano conviviendo en una generación, suelen hacer a la misma bastante más interesante.

Si esas varas consolas venden bien, más juegos tendrán, y más soporte reciben
al intentar no ceder terreno a su "rival. Una idea algo lógica y simple pero 
que ayuda al consumidor, osease, a nosotros. Más juegos, más descuentos, etc...

Aunque esa linea de pensamiento es más sobre las consolas hogareñas.
Y en realidad la mayor parte de las veces lo que ocurre es que un sistemaconsigue mucha ventaja y los otros se quedan con migas.

En el mundo que nos toca vivir, Nintendo domina el sector de las portátiles,
y lo lleva haciendo desde la invención de las Game & Watch.

Eso no quiere decir que no hubiera rivales, claro. 
Compañías como Sega, Atari o Sony han intentado conseguir un trozo de ese 
delicioso pastel, con diferentes tácticas e ideas, y diferentes grados de éxito (o fracaso).

...Excepto en la sexta generación.
Por varias razones nadie quiso intentar subirse al carro del mercado portátil,
dejando vía libre a Nintendo para nuevamente conquistarlo con el cacharro
con menos rivalidad de la industria a mi parecer, la Game Boy Advance.